Adoración Nocturna

El lema de la Adoración Nocturna es expresión de su filosofía:

“Adoradores de noche, testigos de día“

Asiste a una de estas vigilias para, en primer lugar, comprobar que este tipo de espiritualidad basada en la contemplación, la adoración y el silencio, es la más adecuada para ti y después, si ha sido de tu agrado, apuntarte en el grupo.

Disfruta de la presencia de Jesús en el Santísimo Sacramento y en conversar personalmente con Él en su dominio terrestre durante el silencio de la noche, y en comprometerse activamente con Él para realizar entre los hombres su mandamiento de amor.

Todos los segundos viernes de mes a las nueve de la noche, se reúnen en nuestro templo un grupo de enamorados y enamoradas. Son los miembros del grupo de la adoración nocturna. Es conocida la característica más especifica de esta Asociación de Fieles; robar unas horas al propio descanso, en la noche, cuando reina más el silencio en el exterior de los pueblos y ciudades y en el interior del corazón, para dedicarlas a adorar, alabar y bendecir a Jesucristo que ha llevado su amor a los hombres hasta el extremo de quedarse para siempre con nosotros en la Eucaristía.

La Adoración Nocturna Española, nace de la mano de su fundador don Luis de Trelles Noguera. Nacido en la ciudad de Viveiro (Lugo), el 20 de agosto de 1819, lleva una vida de profunda formación intelectual y religiosa. En un viaje a París conoce la Adoración Nocturna, impulsada por los desvelos de Hermann Colieu, músico hebreo que había llevado una vida disoluta hasta que fue tocado por la divina gracia que le llevó a la conversión. Fue en la noche del 03 de noviembre de 1877 y tras muchas vicisitudes y persecuciones, cuantos se reunieron en la Iglesia de San Antonio del Prado (Madrid), siete caballeros españoles, entre los que estaba Luis de Trelles, para hacer la primera noche de adoración al Jesús Sacramentado, quedando fundada así la Adoración Nocturna Española.

En nuestra parroquia, Don José inició esta devoción con la intención de divinizar el barrio con la presencia real de Cristo expuesta a la vista de todo el que quiera. Es una misión importante que toma aún más necesidad en nuestros días por el desenfreno que lleva los fines de semana en el ámbito de los jóvenes. Que haya alguien que rece en las oscuridades de los viernes noche para que la luz que irradia de Cristo pueda iluminar las tinieblas en las cuales muchos de nuestros amigos y familiares se encuentren es de suma importancia. Hoy, en San Sebastián de los Reyes, los ideales de los primeros fundadores siguen vigentes, eso si, en un número de adoradores y adoradoras algo mermado, pero con los mismos entusiasmos y esperanzas y con la intención de mantener viva la lámpara de alabanza a Cristo Sacramentado.